En Las Rozas Village, la figura del Personal Shopper va mucho más allá del asesoramiento de estilo. Además de ofrecer el servicio de colorimetría, que orienta sobre los tonos que mejor realzan la belleza natural de cada persona, se implica de manera auténtica en conocer a cada persona. La experiencia se construye desde lo personal, atendiendo a sus gustos, su forma de vivir y la manera en la que desea expresarse. A través de la cercanía, construye una relación basada en la confianza y la sensibilidad por los detalles.
Cada encuentro se convierte en un acompañamiento personalizado, donde las recomendaciones surgen de forma natural, adaptándose a cada momento y necesidad. El Personal Shopper de Las Rozas Village no solo propone, sino que guía y conecta, creando una experiencia que trasciende la compra.
Este servicio está reservado a los miembros de Private Clients y se ofrece en un espacio privado, concebido para disfrutar del estilo con calma, privacidad y una atención auténtica y personal.